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Niveles de Intervención de la Actuación Educativa en dislexia.

Niveles de Intervención de la Actuación Educativa en dislexia.

Modelo de intervención tomado de National Association of State Directors of Special Education, 2006. www.nasdse.org.

Se trata de evaluar adecuadamente la respuesta del alumno que presenta suficientes indicadores de obstáculos para sus aprendizajes futuros, estableciendo los aspectos del proceso donde se centrará el programa de intervención personalizado basado en la investigación científica, su planificación y las actividades a desarrollar, para la mejora de la competencia en la tarea donde se ha determinado intervenir  e ir ajustando mensualmente en función de la evolución de su aprendizaje.

Aquellos alumnos que no respondan a la intervención serán remitidos para ser evaluados por los servicios de asesoría de Berritzegune.

Este modelo lleva implícito la intervención como forma de evaluación. De esta manera, se puede asegurar que los niños que no responden expresan dificultades reales (i. e., con dislexia), y no derivadas de una instrucción inadecuada.

El primer nivel (Nivel I) debe estar constituida por una instrucción generalizada al grupo de clase, y que va aumentando de nivel (Nivel II y III), o lo que es lo  mismo, en intensidad,entendida como tiempo invertido en la instrucción y tipo de agrupamiento, según la respuesta del niño a dicha intervención.

 Uno de los aspectos cruciales en este modelo es la detección de los niños con riesgo de padecer DEA en edades tempranas (5-7 años). La detección precoz está justificada, a partir de los hallazgos obtenidos en diferentes estudios llevados a cabo, donde se demuestra que los casos que se detectan tempranamente y reciben una intervención adecuada tienen un mejor pronóstico que los que se detectan a partir de estas edades (Wanzek y Vaughn, 2007).

Actuación:

Niveles de Intervención

Nivel I Intervención: Enseñanza general de la lectura

En el primer nivel, tras evaluar a todos los niños,  en aquellos en los que se detecta que tienen dificultades en un área específica (niños con riesgo) se debe poner en marcha una actuación pasado máximo un mes desde la detección de la dificultad encontrada.

Hacer revisión mensual de los resultados que se van obteniendo en las tareas planteadas al alumno  derivadas de la Planificación de Intervención Educativa y en función de los mismos, rediseñar y/o  ajustar con mayor o menor exigencia o intensidad según las necesidades observadas en el proceso. 

Finalidad de la actuación educativa: alcanzar los objetivos y competencias básicas, es decir los aprendizajes significativos, que posibiliten la continuidad de aprovechamiento en el aprendizaje en el nuevo curso.

Se debe  evitar al principio la exigencia en  la competencia de lectoescritura y  la instrucción en los idiomas que no sea  el materno. Comenzar en estos, por la oralidad y la cultura; procurando no poner énfasis en aspectos gramaticales o de corrección, sino en aspectos comunicacionales y pragmáticos.

Nivel II: Intervención

Si los niños no son capaces de mejorar, pasan al segundo nivel, en el que se agrupan en pequeños grupos (3-5 niños), donde recibirán intervención diaria durante 20-40 minutos, a lo largo de un semestre.

La intervención instruccional de la lectura debe estar basada en estudios científicos y debe incluir los cinco componentes involucrados en la alfabetización temprana:

  1. Conciencia fonológica, mediante actividades que requieren que el niño manipule los fonemas. Por ejemplo, se le pide a los niños que escuchen atentamente un verso y que traten de distinguir aquellas palabras que empiezan por un fonema determinado, o bien se les pide que levanten o bajen el pulgar, según si la palabra dicha por el profesor empieza por un fonema determinado o no
  2. Conocimiento alfabético: tratando de afianzar la relación grafema-fonema y fonema-grafema, se le pide al niño que escriba las letras que el profesor va diciendo y que a la vez vaya pronunciándolas mientras las escriben. También se utilizan como materiales didácticos tarjetas alfabéticas
  3. Vocabulario: se le plantean al niño diferentes temáticas en las que irá aprendiendo vocabulario nuevo, tanto de forma oral como escrita
  4. Comprensión: mediante la lectura de pequeños textos, a los que se les va aumentando el número de palabras progresivamente. Se les pide, por ejemplo, que hagan un esquema, y que expliquen oralmente siguiendo ese esquema lo que han comprendido del pasaje leído
  5. Fluidez: esta dimensión se trabaja transversalmente a lo largo de casi todos los componentes, aunque también hay entrenamiento específico en la lectura rápida de palabras polisílabas.

Además, se debe llevar a cabo una supervisión y registro del grado de progreso alcanzado  por el estudiante en las tareas desarrolladas.

Si los alumnos cumplen los criterios y mejoras en las áreas correspondientes como resultado de la intervención del Nivel II se pueden reintegrar al modelo de instrucción tradicional o al aula ordinaria.

En caso de que el alumno muestre dificultades en un área específica en alguno de cinco componentes involucrados en la alfabetización, ya sea durante el Nivel II o después de este, se debe hacer una evaluación formal para diagnosticar a qué tipo de dificultad responde sus dificultades para la  adquisición de la lectura y/o escritura y su posible dislexia. El profesorado precisa un Banco de Recursos para trabajar estos aspectos.

Por lo tanto si tras 6 meses de intervención en el aula ordinaria, persisten las dificultades se deberá realizar  Evaluación Psicopedagógica, desde el propio centro o Asesoría del Berritzegune:

Quien lo solicita:

Desde el Centro escolar: Tutoría, E. Docente del aula, E. Pedagógico y coordinadora de Etapas, Ciclos (Infantil y Primaria). Responsables de Departamentos didácticos (ESO y Otras enseñanzas).Familias.

Recursos externos de apoyo: Asesoría del Berritzegune, a solicitud del Centro Escolar y a solicitud de la familia tramitada a través del Centro Escolar.

 Quien lo realiza:

      Asesoría del Berritzegune y los Equipo pedagógicos de los centros que así dispongan.

 Que pruebas necesita: Test estandarizados, historial escolar, historial familiar y si lo hubiera, informe clínico colegiado.

 Información a la familia:

  • Información del desarrollo del proceso y las características de la Evaluación Psicopedagógica
  • Qué pruebas se estiman necesarias hacer,
  • la incidencia que pueden tener los resultados de la evaluación,
  • las orientaciones y recomendaciones a implementar en el día a día del aula, mejorando sus condiciones de bienestar para abordar tanto los aprendizajes   como  asegurando su continuidad en los diferentes  itinerarios formativos.
  • Cómo será informada y orientada de los resultados obtenidos, así como el procedimiento de solicitud de copia.
  • Solicitud de autorización para la práctica de la evaluación a la familia.
  • Cadencia de la Evaluación psicopedagógica. Cronograma
  • Registro en el aplicativo Acceso a Familia

Nivel III: Instrucción intensiva

Si los niños y niñas no muestran una mejora acorde con la intervención proporcionada en el Nivel II deben pasar al siguiente nivel.

En el tercer nivel, los grupos son más pequeños, y se trata de tener una intervención individualizada y de mayor intensidad. En este caso, las sesiones tendrán una duración de 45 a 60 minutos diarios.

La evaluación del progreso en este nivel será quincenal y como mucho mensual.

Quien: Tutor/a y/o doble profesorado 

Qué: Enseñanza y Fortalecimiento de la lectura y escritura, desde los procesos implicados en la adquisición del lenguaje escrito.

Evaluación y Registro de la práctica mensual o trimestral, en función del objetivo que se trabaja. Resultados y medidas de mejora.

Cuánto: Cronograma. Modelo de cronograma.

Cómo: Desde las fortalezas del alumnado, garantizando comprender la tarea, modelando el tipo de respuesta que se pide, que se espera de él o ella. Teniendo en cuenta sus intereses y asegurándose que el reto se resuelve desde el acierto. 

  Conclusiones 

Deben constar en el Informe de Fin de Curso y Propuesta Educativa para el próximo curso escolar. Ante cambio de ciclo, etapa y de centro, se precisa elaborar el informe de tránsito, ,documento de recogida de información, en el que se detallen: 

  • Las competencias específicas en las diferentes áreas. 
  • Las necesidades educativas que presenta el alumno o alumna.  
  • El estilo de enseñanza y aprendizaje. 
  • La actitud ante el aprendizaje. 
  • Los informes de etapas anteriores. 
  • La evolución personal y académica que ha tenido a lo largo de su escolaridad. 
  •  Información relevante del contexto familiar (expectativas familiares, como han afrontado las dificultades, antecedentes familiares referentes a dislexia…) 
  • Las medidas ordinarias o extraordinarias que ha tenido.  … 

Mediante este documento, que deberá estar incluido en la carpeta del alumno o alumna, el profesorado tiene la posibilidad de conocer cuál ha sido el proceso del alumnado y, en particular, de aquel que presenta dificultades o trastorno de lectura.

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